EL CAMINO DE LA AUTODEPENDENCIA

El camino de la Autodependencia
Para autodepender, voy a tener que pensarme a mí como el centro de todas las cosas que me pasan.
Autodependencia es un espacio que tiene que ver, a veces, con cierta ingratitud. Porque la gente autodependiente no es manipulable. Y todo el mundo detesta a aquella gente que no se deja manipular. A un autodependiente solamente lo manejas si él quiere.
Lo que digo con la palabra "autodependencia" es:
Puedo pedirte ayuda, pero dependo de mí mismo. Dependo de mis partes más adultas para que se hagan cargo del niño que sigo siendo. Dependo de mis partes más crecidas para que se hagan cargo de mis aspectos más inmaduros. Dependo de ocuparme de mí. Dependo de poder ocuparme de ser capaz de depender del adulto que soy sin miedo a que me vaya a abandonar.
Lo que pasa con la gente que sufre es que ha sido abandonada de sí misma. Ha padecido el abandono de sus partes adultas; sus niños han quedado a la deriva, sin nadie que los contenga. Y han tenido que ir a buscar por ahí, a cualquier lado, ayuda, y más que ayuda, dependencia. Este es un proceso absolutamente reversible. Siempre, siempre. Tengo que poder darme cuenta que hay un adulto en mí que tiene que hacerse cargo de ese niño en mí. Después de poder depender de mí, después de saber que me tengo que hacer cargo de mis aspectos dependientes, recién entonces buscar al otro. Para poder ayudarte, pedirte, ofrecerte, para poder darte lo que tengo para darte y poder recibir lo que vos tengas para darme, primero voy a tener que conquistar este lugar, el lugar de la autodependencia. Y ya que dependo de mí, voy a tener que concederme a mí mismo algunos permisos si quiero ser una persona
* Me concedo a mí mismo el permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde yo debería estar o cómo debería ser.
* Me concedo a mí mismo el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.
* Me concedo a mí mismo el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así me conviene.
* Me concedo a mí mismo el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.
* Me concedo a mí mismo el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien más me dé el permiso para obtenerlo.
Estos cinco permisos esenciales condicionan nuestro ser persona. Y ser uno mismo es el único camino para volverse autodependiente. Porque estos permisos me permiten finalmente ser auténticamente quien soy. El primero dice que si yo soy una persona tengo que concederme a mí mismo la libertad de ser quien soy. ¿Qué quiere decir esto? Dejar de exigirme ser el que los demás quieren que sea: el que quiere mi jefe, el que quiere mi esposa, el que quieren mis amigos o el que quieren mis hijos. Ser persona es darme a mí mismo la libertad de ser el que soy.
Es probable que a muchos no les guste que sea el que soy; es probable que cuando otros descubran que soy el que soy -y que además me doy la libertad de serlo- se enojen conmigo. Todos podemos llegar a ser personas, pero si no empezamos por este permiso, no hay posibilidades; nos quedaremos siendo individuos parecidos a muchos otros individuos que se sienten a sí mismos diferentes, pero que obedecen y pertenecen al club de aquellos que no se dan el derecho de ser quienes son; que intentan parecerse a los demás.
Las consecuencias de no ser nosotros mismos son infinitas. Por ejemplo, si soy una adolescente y necesito parecerme a las demás, para ser aceptada me harán creer que debo ser delgadita como las modelos, alta y espigada, y que debo usar determinada ropa. En este caso, al no darme cuenta que tengo la libertad de ser quien soy, probablemente deje de comer y me vuelva anoréxica. Porque aquí, volverme anoréxica es intentar parecerme a la que dicen que tengo que ser, no a quien yo soy.
Terminamos forzándonos a ser lo que no somos, o a estar en donde no queremos estar. No nos damos la libertad de estar en el lugar que queremos, de ser quienes somos.
Ser autodependiente significa ser auténticamente el que soy, actuar auténticamente como actúo, sentir auténticamente lo que siento, correr los riesgos que auténticamente quiera correr, hacerme responsable de todo eso y, por supuesto, salir a buscar lo que yo auténticamente crea que necesito sin esperar que los otros se ocupen de esto.
Nada de dejar que los riesgos los corran otros para hacer lo que yo quiero. Nada de correr riesgos que otros quieren que corra. Nada de delegar responsabilidades.
Pero atención, ninguno de estos permisos incluye mi derecho a que otro sea como yo quiero, a que otro sienta como yo siento, a que otro piense lo que a mí me conviene, a que otro no corra ningún riesgo porque yo no quiero que lo corra, o a que otro me pida permiso para tener lo que necesita. Porque mi autodependencia irremediablemente me compromete a defender la tuya y la de todos.
¿Para qué algunos quieren ser dependientes?
A veces, como se creen débiles, piensan que estar bajo el ala de alguien más calificado los protegerá. Otras veces, para poder echarles la culpa a los demás. Otras veces, de verdad creen que tienen que pedir permiso. Algunos, como en mi caso, padecieron la carencia afectiva, y nos hicieron sentir que no serviamos para nada, que no mereciamos nada bueno, siempre buscando la figura fuerte y amorosa que nos proteja(en mi caso nunca llegó) jajaja, hoy puedo reirme de esto porque gracias a dios lo he superado, pero entiendo lo que se sufre, por haberlo padecido.
Debemos animarnos a ser quienes somos, sin miedo a ser rechazados, debemos correr riesgos y asumir responsabilidades, salir a buscar lo que necesitamos.
Poreso es que debemos ser padres nutritivos :"Vos podés ser quien sos." "Vos podés pensar lo que pensás." "Vos podés sentir lo que sentís." "Vos podés correr tus propios riesgos." "Deberías ocuparte de ir a buscar lo que necesitás, porque eso significa crecer, ser maduro y autodependiente."
Si sos autodependiente, de verdad, si no vas a dejarte manejar ni siquiera un poquito, es probable que algunas de las personas que están a tu lado se vayan... Quizás alguno no quiera quedarse. Bueno, habrá que pagar ese precio también. Habrá que pagar el precio de soportar las partidas de algunos a mi alrededor, y prepararse para festejar la llegada de otros (Quizás...)
ALMENDRITASOUL




